lunes, 7 de abril de 2014

2.2. Procesos de negocio a los que apoya

COBIT


COBIT define las actividades de TI en un modelo de 34 procesos genéricos agrupados en 4 dominios:

Ø  Planear y Organizar:
Estrategias y tácticas. Identificar la manera en que TI pueda contribuir de la mejor manera al logro de los objetivos del negocio.
Ø  Adquirir e Implementar:
 Identificación de soluciones, desarrollo o adquisición, cambios y/o mantenimiento de sistemas existentes.
Ø  Entregar y Dar Soporte:
 Cubre la entrega de los servicios requeridos. Incluye la prestación del servicio, la administración de la seguridad y de la continuidad, el soporte del servicio a los usuarios, la administración de los datos y de las instalaciones operacionales.
Ø  Monitorear y Evaluar:

Todos los procesos de TI deben evaluarse de forma regular en el tiempo en cuanto a su calidad y cumplimiento de los requerimientos de control. Este dominio abarca la administración del desempeño, el monitoreo del control interno, el cumplimiento regulatorio y la aplicación del gobierno.



Los dominios se equiparan a las áreas tradicionales de TI de planear, construir, ejecutar y monitorear.


COBIT proporciona un modelo de procesos de referencia y un lenguaje común para que cada uno en la empresa visualice y administre las actividades de TI. La incorporación de un modelo operacional y un lenguaje común para todas las partes de un negocio involucradas en TI es uno de los pasos iniciales más importantes hacia un buen gobierno.

También brinda un marco de trabajo para la medición y monitoreo del desempeño de TI, comunicándose con los proveedores de servicios e integrando las mejores prácticas administrativas.

Un modelo de procesos fomenta la propiedad de los procesos, permitiendo que se definan las responsabilidades. Para gobernar efectivamente TI, es importante determinar las actividades y los riesgos que requieren ser administrados. Éstos se pueden resumir como sigue: 




LOS PROCESOS REQUIEREN CONTROLES


Control à políticas, procedimientos, prácticas y estructuras organizacionales diseñadas para brindar una seguridad razonable que los objetivos de negocio se alcanzarán, y los eventos no deseados serán prevenidos o detectados y corregidos.

Objetivos de Control à requerimientos mínimos para un control efectivo de cada proceso de IT.

Gerencia usa los procesos para organizar y administrar las actividades de TI en curso.

Cada proceso de TI de COBIT tiene un objetivo de control de alto nivel y un número de objetivos de control detallados

Además de los objetivos de control detallados, cada proceso COBIT tiene requerimientos de control genéricos que se identifican con PCn, que significa número de control de proceso:


PC1 Dueño del proceso à Asignar un dueño para cada proceso COBIT de tal manera que la responsabilidad sea clara.

PC2 Reiterativo à Definir cada proceso COBIT de tal forma que sea repetitivo.
PC3 Metas y objetivos à Establecer metas y objetivos claros para cada proceso COBIT para una ejecución efectiva.
PC4 Roles y responsabilidades à Definir roles, actividades y responsabilidades claros en cada proceso COBIT para una ejecución eficiente.
PC5 à Desempeño del proceso Medir el desempeño de cada proceso COBIT en comparación con sus metas.
PC6 à Políticas, planes y procedimientos Documentar, revisar, actualizar, formalizar y comunicar a todas las partes involucradas cualquier política, plan ó procedimiento que impulse un proceso COBIT.


Los propietarios de procesos deben entender qué entradas requieren de otros procesos y que requieren otros de sus procesos.


Roles y responsabilidades documentados à Clave para un gobierno efectivo.
Gráfica RACI (quién es responsable, quién rinde cuentas, quién es consultado y quien informado) para cada proceso.
Rendir cuentas à la persona que provee autorización y direccionamiento a una actividad.
Responsabilidad à la persona que realiza la actividad.
Consultado e Informado à garantizan que todas las personas que son requeridas están involucradas y dan soporte al proceso. 



ITIL - mejores prácticas en la gestión de servicios de ti

Las organizaciones son cada vez más dependientes de la Tecnología de Información para soportar y mejorar los procesos de negocio requeridos para cumplir las necesidades de los clientes y de la propia organización.
En muchos casos, los servicios de TI conforman la base del modelo de negocio en su totalidad, en estos casos TI no brinda soporte al negocio, es el negocio. Más allá de la importancia de TI en la organización, la competitividad y las presiones económicas se ven reflejadas en presiones para en lo posible disminuir el presupuesto de TI.

Al mismo tiempo las expectativas por la calidad, innovación y valor de TI continúan incrementándose. Esto hace imperativo que las organizaciones de TI tomen un enfoque orientado al negocio y al servicio en lugar de un enfoque centrado en la tecnología.


ITIL - mejores prácticas


ITIL, por sus siglas en inglés (Information Technology Infrastructure Library) es una colección de documentos públicos, que basados en procesos y en un marco de mejores prácticas de la industria, permite la Gestión de Servicios de TI con calidad y a un costo adecuado.

ITIL tiene que ver con todos aquellos procesos que se requieren ejecutar dentro de las organizaciones para la administración y operación de la infraestructura de TI, de tal forma que se tenga una óptima provisión de servicios a los clientes bajo un esquema de costos congruentes con las estrategias del negocio.

Desarrollada su 1er versión a finales de 1980, la Biblioteca de Infraestructura de Tecnologías de la Información (ITIL) se ha convertido en el estándar mundial de facto en la Gestión de Servicios Informáticos.
Uno de los conceptos esenciales de ITIL es que establece que para una adecuada Gestión de Servicios en las Tecnologías de Información es necesaria una mezcla sinérgica entre tres factores: Personas, Procesos y Tecnología.



Proceso


Análisis de actividad


El primer paso a la hora de acometer la racionalización de los recursos de una organización TI consiste en conocer cuáles son las necesidades de rendimiento ocasionadas por los servicios que presta.
El enfoque más extendido para predecir la demanda es el basado en actividades, y consiste en analizar los patrones de actividad del negocio (PBAs) y predecir la demanda tomando como referencia los activos del servicio que soportan esas actividades.




















La Gestión de la Demanda basada en actividades se encarga de:


Monitorizar y analizar los patrones de actividad del proceso de negocio con el fin de predecir la demanda de servicios.

Asignar las unidades de demanda adicionales generadas por la actividad del negocio a elementos de la capacidad del servicio.

Asegurarse de que, en lo que se refiere a patrones de demanda, los planes de negocio del cliente están alineados con los planes de gestión del servicio del proveedor.

Por otro lado, también es clave para que la Gestión de la Demanda pueda tomar decisiones estratégicas acertadas que en esta primera etapa se recabe y analice información sobre el mercado en el que opera el servicio:

Necesidades de los clientes a los que se dará servicio, agrupándolos por segmentos de mercado.
Alternativas de las que disponen los clientes de esos segmentos, tanto si se trata de servicios ofrecidos por sus propias organizaciones como de otros proveedores de la competencia.




















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